12 enero, 2011




El anhelo de horizonte, esa redencion de la paz que buscamos eternamente, alli donde el alma de la tiera se encuentra con el cielo, casi como consecuencia legitima. Alli donde los caminos se estrechan y se pierden las miradas.
Podemos acertar en pensar que las cualidades tecnicas de la obra se funden en esos cielos, sinonimo de abundancia del eterno fervor que tiene el hombre por la conjuncion entre la tierra, el agua y el aire. Es en esos lugares, a veces habitados y a veces no, donde tan solo se puede quedar una simple huella del paso del Ser.
La obra de Alicia Ceballos es ciertamente el lugar donde podemos detenernos y tan solo admirar la destreza de una paleta simple y agil, plena de frescura en un paisaje sin ataduras y tan solo libertad.
(Anahí Stelatto -2010-)